Crisis freelance: cómo rendir en un día que se empeña en no ser productivo

Trabajar desde casa cuando eres freelance tiene varias particularidades, ventajas y desventajas. Supone que te enfrentas a situaciones de una manera diferente a como lo harían aquellas personas que están en una oficina. Muchas de esas ocasiones las vas descubriendo sobre la marcha y buscas el mejor modo de salir de ellas, aunque a veces se requieren varios intentos para hacerlo del mejor modo posible.

La gran mayoría de profesiones freelance no son mecánicas, tienen un componente creativo que condiciona a veces el trabajo. Se requiere cierta concentración y atención en lo que se está haciendo que no siempre se consigue.

A todos nos ha pasado tener un día torcido, de esos en que no eres capaz de ponerte a trabajar, que te conviertes en el rey de la procastinación, que todo te lleva mucho más tiempo del previsto y te desesperas, a lo que dedicas también un tiempo precioso. ¿Qué hacer en esos casos?

Imagen de SnapwireSnaps.

Puedes optar por dos soluciones: dar el día por perdido y pensar que a la mañana siguiente estarás al cien por cien. A veces nuestro cuerpo nos intenta decir que necesitamos desconectar un rato del trabajo de formas muy caprichosas y ésta es una de ellas. Pero puede que no te puedas permitir el lujo de perder un día y necesites sacar trabajo adelante.

En ese caso hay una serie de cosas que puedes hacer. Si el problema es de concentración en el trabajo a veces basta con salir a dar una vuelta y despejarse. Y si no quieres pensar en que estás perdiendo el tiempo puedes aprovechar para quedar con un amigo a tomar un café o hacer la compra.

Si después de probarlo sigues sin tener un día productivo no te des por vencido, aún puede recuperarse. Para empezar fíjate en qué es eso que te cuesta tanto trabajo hacer y piensa objetivamente si crees que serás capaz de gestionarlo hoy. Si no es así déjalo para mañana y pasa a algo que te cueste menos trabajo.

Por ejemplo, si tienes que redactar un artículo que te está costando horrores guarda lo que tengas hecho, cierra el documento y ponte a buscar información para otro texto que tengas que hacer, responde a los mails que tienes pendientes desde hace días, organiza tareas, la agenda de la próxima semana o ponte a hacer las facturas que has de enviar a tus clientes. Son tareas más rutinarias, que no precisan gran esfuerzo mental pero que forman parte de tu trabajo y que en algún momento deberías hacer.

Imagen de Stokpic.

El día raro que estés teniendo puede deberse a varias razones y a veces son cuestiones físicas. No rendimos porque simplemente nuestro cuerpo no nos ayuda. Me estoy refiriendo a la astenia primaveral, los catarros, las alergias, las jaquecas que no te esperas y te revolucionan y también al síndrome premenstrual. No se consideran enfermedades y casi ningún freelance osaría usarlas como excusa para dejar de trabajar. En caso de dolencias más graves mi recomendación es ir al médico, que no somos de piedra.

Pero, por una gastroenteritis leve ni vas al médico ni puedes cogerte el día libre. Te quedas pegado al ordenador y comiendo jamón york y arroz en blanco. Cierto, pero todos sabemos lo difícil que es cundir en esos casos y más si, como me ocurre a mi, la cama te llama a voces cuando no te encuentras muy bien. ¿Qué hacer entonces? Pues sucumbir, no queda otra.

Si estás ante el ordenador y no piensas otra cosa que en acostarte hazlo, sin remordimiento. A veces después de una siesta puedes sentirte mejor y aunque no sea así la cama es un lugar desde el que se puede trabajar. ¿No me digas que nunca te has llevado el portátil y te has puesto a teclear mientras estabas tan a gusto bajo el nórdico? Pues pruébalo.

Cierto que no se trabaja de la misma manera que en una oficina, pero entre no sacar nada de trabajo adelante y sacar algo hay diferencia. Y no tendrás remordimiento de conciencia al día siguiente. Puedes trabajar, revisar lecturas pendientes, avanzar temas que habrás de concretar más adelante…

Pero cuidado con contestar mails o llamadas de clientes. Hay personas que cuando no se encuentran bien se vuelven muy susceptibles y no es el humor más adecuado para atender a alguien con el que trabajas. Mejor dejarlo para el día siguiente, no vaya a ser que la gastroenteritis, además de quitarte tiempo, te quite clientes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s